Desde Machiques de Perijá, Estado Zulia, recibimos y publicamos completo a continuación el remitido a la opinión pública del gremio ganadero junto a los propietarios afectados actualmente por la invasión y saqueo de sus haciendas fundos de propiedad privada y en plena producción.A LA OPINION PÚBLICA EN GENERAL
El gremio ganadero de la Sub-Región Perijá, conjuntamente con los propietarios de las fincas afectadas actualmente por la invasión y saqueo de fundos propiedad privada y en plena producción, en las cuencas de los ríos Negro (fincas Medellín, Maracay); Yaza (fincas Tizina, Kusare, Paja Chiquita y Brasil); y Tokuko (fundos Ceilán, La Gran China y Playa Bonita), y ante la pretensión de algunos agentes externos de nuestro Municipio, de generar un enfrentamiento de algunas comunidades Yucpas, y la comunidad Perijanera, al pretender apoderarse de cerca de más de 100 fincas, con actos vandálicos cuya ejecución apenas comienza, alertamos sobre lo siguiente:
PRIMERO: Este proyecto de invasión y saqueo, se dirige desconceptualizando y tergiversando el concepto Constitucional y legal de demarcación de las tierras ocupadas ancestralmente por las comunidades indígenas.
Es cierto que nuestra Constitución dispone que: “El Estado reconocerá la existencia de los pueblos y comunidades indígenas, …así como su hábitat y derechos originarios sobre las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan y que son necesarias para desarrollar y garantizar su forma de vida.
“Corresponderá al Ejecutivo Nacional, con la participación de los pueblos indígenas, demarcar y garantizar el derecho a la propiedad colectiva de sus tierras, las cuales serán inalienables, imprescriptibles, inembargables e intransferibles, de acuerdo a lo establecido en la Constitución y en la Ley.”
“Corresponderá al Ejecutivo Nacional, con la participación de los pueblos indígenas, demarcar y garantizar el derecho a la propiedad colectiva de sus tierras, las cuales serán inalienables, imprescriptibles, inembargables e intransferibles, de acuerdo a lo establecido en la Constitución y en la Ley.”
Del texto de este Artículo Constitucional, se desprende que lo que quiso el constituyente, fue simplemente, que se demarcara las zonas “que ancestralmente estaban ocupando (actualidad de la ocupacion) en el momento de promulgarse la Constitución. En ningún caso autoriza el texto constitucional a tergiversar la institución de demarcación, llevándola a la figura de las anexiones territoriales de fincas privadas y en plena producción a dichos territorios indígenas; mucho menos a auspiciar, o tolerar invasiones de dichas fincas, para derivar, de actos previstos en nuestra normativa penal como delito, derechos para los individuos o las comunidades, ni de perijaneros, ni de indígenas.
SEGUNDO: A partir de la señalada tergiversación del concepto, hecha a veces letra de la Ley en la L.O.P.C.I, y del estado anárquico que se vive en la Sierra de Perijá, se ha llegado al desafuero de proponer públicamente, “la auto delimitación”, vale decir, que una parte del conflicto (los indígenas) demarque lo que considere suyo, incluyendo fincas propiedad privada, en producción desde hace más de tres (3) generaciones, sin tomar en cuenta el derecho de sus dueños.
TERCERO: En el caso del Municipio Machiques de Perijá, las etnias Yucpas y Baris, han ocupado tradicionalmente y de manera principal, un territorio que lo definen, por el Norte el río Tokuko; por el Sur: río de oro; por el Este: la sierra de Marewua, y por el Oeste, los límites con Colombia, abarcando una extensión de 1.500 Kms.2.; dado que los indígenas de estas etnias, habitan zonas aledañas, fuera del territorio de la República de Venezuela, del lado colombiano se anexó a ese territorio 800 Kms2. más de tierras que se definen como Zona Indígena Reservada. (véase Gaceta Oficial No. 26.020 del 5 de Abril del año 1.961.)
Además de estas porciones de tierras, varias comunidades indígenas tienen incuantificables lotes de terrenos, pues se ubicaron en las bocas o cañones de los ríos Negro (comunidad de Toromo) y Apón (Shirapta) tomando control y posesión de todo el Parque Nacional Perijá, en el que lo único que se ha hecho es una explotación maderera indiscriminada, entre indígenas y desplazados colombianos. Abundante agua cristalina, variados climas y en fin, un territorio lleno de posibilidades de riqueza y bienestar conforman ese territorio.
Esto nos da una idea de que lo que menos necesitan los indígenas es más tierra; por el contrario es urgente, la construcción de infraestructura vial, viviendas, escuelas, acueductos, seguridad personal, planes de desarrollo agropecuario y turístico, créditos supervisados para ejecutarlos, y en fin, hacer de esa zona indígena, un núcleo de producción, bienestar social y desarrollo, cambiando el estado de ociosidad, anarquía y desasistencia en el que están sumidos hoy.
CUARTO: A pesar de que dichos territorios se encuentran improductivos, no hay un solo caso en el que un productor agropecuario o grupo de ellos, haya invadido el territorio demarcado y poseído por los indígenas aquí en Perijá; los conflictos se han generado a la inversa: por la invasión de fincas por parte de algunos miembros de las etnias. Los únicos que han invadido este territorio ocupado por los indígenas, son los desplazados y delincuentes Colombianos, que han hecho del mismo un tercer estado, anárquico y sin Ley en esa franja fronteriza, en desmedro de nuestra seguridad nacional, de la producción agropecuaria y de nuestras etnias indígenas. Muchas ideas de los propietarios afectados, actuando individualmente se han sugerido; entre otras, la posibilidad de vender los fundos al Estado, para ser adjudicados a los indígenas (caso de las fincas Ceilán, La Gran China, Tizina, Maracay y Paja Chiquita); el gobierno ni siquiera ha dado repuesta al asunto; mientras tanto, se invadieron y saquearon; denuncias y procedimientos penales, civiles y agrarios se han interpuesto en las Fiscalías y Tribunales competentes; los penales no se resuelven, y cuando en los civiles y agrarios se dictan sentencias, estas no se han ejecutado por el gobierno; nada parece ser efectivo, las invasiones, saqueos y actos vandálicos prosiguen, por lo que se hace incontenible el asunto.
La invasión, el saqueo y robo de los fundos Tizina, Kusare, Medellín, Maracay y la amenaza de ejecutar similares hechos en otros, muchos de los cuales son lejanos a la Sierra de Perijá, ante la actitud indiferente y a veces complaciente de las autoridades, amenaza con quebrantar la paz y la tranquilidad de nuestro Municipio; estos hechos, han evidenciado la participación directa de funcionarios del Estado, y de personeros ligados al gobierno, en las invasiones y saqueos.
Por el contrario, nuestros líderes gremiales, y los propios afectados, han sido sometidos a una situación de descrédito y de exclusión en la solución del problema por parte del Estado; en el caso de nuestro Presidente de Gadema, fue “invitado” a la Fiscalía Superior Militar del Estado Zulia, para conminarlo a firmar un acuerdo en el que se obliga a que los ganaderos no ejerzan un derecho de aprehender a los delincuentes en estado de flagrancia, previsto en el Artículo 248, segunda parte del C.O.P.P.; además se excluye a Gadema de las conversaciones del asunto; a Alejandro Vargas, dueño de la invadida y saqueada hacienda Kusare, el Presidente de la República, la Ministra Indígena de su gobierno, Lusbí Portillo, y todos los que del sector oficial manejan el asunto, lo han sometido a una campaña de descrédito infame, endilgándole la muerte de un anciano indígena que murió invadido por las amibas, producto de este estado de abandono en el que se tiene a los indígenas.
Ante ese estado de cosas, el gremio ganadero ha decidido lo siguiente:
Que se aplique recta y seriamente la normativa de demarcación, sin populismo radical, dentro de los señalados límites constitucionales, respetando el derecho de los demás, inclusive el de los consumidores a que se produzcan los alimentos que allí se generan.
La inmediata e incondicional restitución de los fundos invadidos y saqueados y el castigo de los culpables de tales hechos delictuales, inclusive, los instigadores y autores intelectuales.
Que se detenga el proceso de invasiones, saqueo y robo a los fundos, aplicando el concepto de flagrancia previsto en el Artículo 248 del C.O.P.P, con diligencia y probidad, por parte de la Fiscalía y las autoridades, haciendo efectivo nuestro ordenamiento jurídico penal.
Que se establezca vigilancia permanente en la sierra de Perijá, clamor que hemos mantenido desde siempre, estableciendo en los sectores de las cuencas del río Tokuko, Yaza y Río Negro, puestos permanentes de presencia militar, lo que redundaría en mayor seguridad y productividad de la zona.
Que se desagravie a Alejandro Chávez, y se haga pública la causa de la muerte del indígena JOSE MANUEL ROMERO, para que de esta manera no se siga utilizando dicha muerte, por falta de información o de manera dolosa, como llama para incendiar nuestro Municipio.
Responsabilizamos, al gobierno nacional por las consecuencias que puedan generarse en este conflicto.
Es auténtico
Bloque Ganadero Perijá- Catatumbo, Estado Zulia: Gadema - Ugavi - Ugsajop - Gadelpi - Agatum.
Machiques, 15 de agosto de 2008
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