La Comisión Europea ha acogido con satisfacción el acuerdo político alcanzado en el Consejo de Agricultura sobre un plan paneuropeo para la distribución de fruta y verdura a los escolares. Se trata de asignar fondos europeos por un valor anual de 90 millones de euros para comprar y distribuir fruta fresca y verdura en las escuelas. Este importe se completará con fondos nacionales y privados de los Estados miembros que deseen acogerse al programa. El objetivo del plan de consumo de fruta en las escuelas es fomentar buenos hábitos alimentarios entre los jóvenes, pues los estudios demuestran que los hábitos adquiridos en la infancia se mantienen más adelante. Además de la distribución de fruta y verdura a un grupo específico de escolares, el plan solicitará de los Estados miembros participantes que elaboren estrategias (que incluyan iniciativas educativas y de concienciación) y que procedan a un intercambio de las mejores prácticas al respecto.
Se calcula que el sobrepeso afecta en la Unión Europea a 22 millones de niños. Más de 5 millones de ellos son obesos y se espera que esta cifra aumente en 400 000 cada año. Una mejor alimentación puede desempeñar un papel importante en la lucha contra este problema. El plan se empezará a aplicar al inicio del curso escolar 2009-2010.
Los expertos coinciden en que una dieta sana desempeña un papel fundamental en la reducción de los índices de obesidad y de los riesgos de enfermedades graves en la edad adulta, como las dolencias cardiovasculares y la diabetes de tipo 2. Para ello es imprescindible que la dieta incluya un consumo suficiente de frutas y verduras. La Organización Mundial de la Salud recomienda una ingesta diaria neta mínima de 400 gramos de frutas y verduras por persona. La mayor parte de los europeos no cumplen esta meta y se observa claramente una tendencia a la baja entre los jóvenes.
Los estudios hacen hincapié en que los hábitos alimentarios sanos se adquieren en la infancia. Los niños que comen mucha fruta y verdura siguen haciéndolo toda su vida. Los que no lo hacen tienden a no cambiar sus hábitos e incluso transmiten sus malos hábitos a sus hijos. Las investigaciones también han demostrado que las familias con un nivel inferior de ingresos tienden a consumir menos frutas y verduras. Así pues, la distribución gratuita en las escuelas de estos productos beneficiosos para la salud puede resultar determinante, especialmente en zonas menos favorecidas.
Ref. La Comisión acoge con satisfacción el acuerdo político sobre el plan de consumo de fruta en las escuelas por un valor anual de 90 millones de euros. IP/08/1739. Bruselas, 19 de noviembre de 2008
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