martes, 27 de julio de 2010

Nueva estrategia "Una sola salud" adoptan FAO.OIE y OMS


Desde Roma, la FAO recuerda que los gobiernos podrían ahorrar miles de millones de dólares si mejoraran la prevención y el control de las enfermedades animales de alto impacto, algunas de las cuales son una amenaza directa para la salud humana. Muchas otras enfermedades animales producen efectos negativos en los medios de subsistencia de la población. Algunos de los brotes de enfermedades más recientes han sido de los virus pandémicos de la gripe H5N1 y H1N1, fiebre aftosa, fiebre del Valle del Rift y rabia.

El uso de la tierra, la dinámica ecológica que incluye el cambio climático y la expansión del comercio y las rutas comerciales, todo esto plantea nuevos desafíos a la prevención y lucha contra las enfermedades animales. Las nuevas amenazas también tienen que ver con el aumento de la urbanización y el pujante crecimiento de la demanda urbana de carne, leche y huevos. Entre 1985 y 2000, el acelerado incremento y la intensificación de la producción avícola en el Asia oriental se tradujeron en la quintuplicación de la producción de carne de pato. En 2008 se produjeron más de 21.000 millones de animales para obtener alimentos en todo el mundo, cifra cuyo aumento se prevé de un 50% para 2020.

En el Reino Unido, por ejemplo, se estimó que el brote de fiebre aftosa de 2001 tuvo un costo para el gobierno y el sector privado de entre US$ 25.000 y 30 .000 millones. El brote del síndrome respiratorio agudo y grave (SRAG) tuvo un costo para China, Hong Kong, Singapur y el Canadá de US$ 30.000 a 50.000 millones.
En los países en desarrollo, las enfermedades transfronterizas de los animales de alto impacto representan una amenaza directa para la seguridad alimentaria, la nutrición y los ingresos de las comunidades rurales que viven del ganado, a lo que se suman las dificultades para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio, como la reducción del hambre, la pobreza y la mortandad infantil, y garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.

El grupo de virus de la gripe que está circulando entre las personas, las aves de corral, los cerdos y otros animales, se está diversificando y cada vez se presentan con mayor frecuencia nuevas cepas de los virus en distintos huéspedes.

Debido al aumento de desechos de alimentos en los centros urbanos, crece el número de animales que buscan entre la basura, como los perros, en las zonas urbanas y los hábitats humanos. Algunas especies de animales salvajes también prosperan en los entornos urbanos y plantean nuevas amenazas a la salud humana, como la rabia.

A consecuencia del aumento de la población humana la gente cría animales más cerca de los hábitats naturales, con lo que aumenta el riesgo de que se transmitan enfermedades entre las especies domésticas y las silvestres, con repercusiones en la biodiversidad y las actividades de conservación.jor conocimiento de lo que propicia el surgimiento de enfermedades en la producción pecuaria y los ecosistemas asociados.

La FAO, asociada con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), adoptó la estrategia Una sola salud (One Health), para detectar y combatir con mayor eficacia estos nuevos patógenos. Las actividades que tiene previstas efectuar son: mejorar los sistemas de alerta rápida y detección de las enfermedades; fortalecer la capacidad de vigilancia y respuesta; reconocimiento y evaluación de lo que propicia la presencia de enfermedades en la producción de animales para alimentos y ordenación de los recursos naturales; fortalecer la capacidad de los servicios veterinarios públicos para preparar, prevenir y responder ante la presencia de enfermedades animales; evaluación del impacto social y económico de las enfermedades; asociar a las partes interesadas del sector privado con las actividades del sector público en materia de sanidad pecuaria y de la fauna silvestre. El programa presta atención en especial a la comunicación de riesgos en todos los niveles de acción.

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