domingo, 25 de diciembre de 2011

Cuento de Navidad


«¡Feliz Navidad, tío; que Dios lo guarde!», exclamó una alegre voz. Era la voz del sobrino de Scrooge, que apareció ante él con tal rapidez que no tuvo tiempo a darse cuenta de que venía.
«¡Bah! -dijo Scrooge-. ¡Tonterías!»
El sobrino de Scrooge estaba todo acalorado por la rápida caminata bajo la
niebla y la helada; tenía un rostro agraciado y sonrosado; sus ojos chispeaban y su aliento volvió a con densarse cuando dijo: «¿Navidad una tontería, tío? Seguro que no lo dices en serio.»
«Sí que lo digo. ¡Feliz Navidad! ¿Qué derecho tienes a ser feliz? ¿Qué
motivos tienes para estar feliz? Eres pobre de sobra.»
«Vamos, vamos»-respondió el sobrino cordialmente-.«¿Qué derecho tienes a
estar triste? ¿Qué motivos tienes para sentirte desgraciado? Eres rico de sobra.

Ref. Charles Dickens. Cuentos de Navidad. Diciembre 1843.

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