Este 2009 el Ministerio de Agricultura y Tierras – MAT, por razones que se aducen ser políticas de Estado, pero que responden y favorecen más a los intereses importadores de azúcar, y a los de la construcción devoradora de tierras agrícolas periurbanas, adelanta un irracional plan de destrucción masiva de las haciendas y cañaverales privados, que dejará al país sin azúcar de producción nacional e inundados a muchos en la Región Central.
Como ejecutor actúa el Instituto Nacional de Tierras – INTI, quién aplica el “rescate” a punta de fusil de las haciendas de caña privadas y destruye los cañaverales para otras siembras de dudoso éxito o cosecha, sin permitir la defensa legal de los propietarios afectados ante la confiscación anticonstitucional de que son víctimas.
Así en los Valles de Aragua y Carabobo avanza rápidamente el plan destructivo del MAT sobre las haciendas y cañaverales privados. La gravedad del proceder oficial es tal que desconoce por completo, la información técnica disponible de su impacto negativo sobre la producción y oferta nacional al abastecimiento de azúcar, ya bastante deficitarias para agravarlas más. También ignora el severo impacto ambiental del cambio del cultivo de la caña de azúcar por hortalizas y otros cultivos de ciclo corto.
Por eso el país debe conocer que en Aragua y Carabobo, 224 productores en 248 haciendas cosecharon en la zafra 2008-2009, 637.629 toneladas de caña que produjeron 49.552,83 TM de azúcar parta un 7,76% de rendimiento, lo que representó el 71% de la caña y del azúcar del Central El Palmar que molió 894.869,52 TM de caña de 12.148 hectáreas que produjeron 69.560 TM de azúcar. Para la zafra 2009-2010 en los Valles de Aragua y Carabobo, el panorama medido en mayo, indica una disminución de 13% del área de siembra o 1.068,66 hectáreas menos para apenas 7.326,27 ha, con 47 haciendas y 48 productores propietarios menos.
Con este panorama negativo aumenta la dependencia en importaciones de azúcar mientras que la incertidumbre sobre la permanencia o no en la actividad de los cañicultores todavía no confiscados de sus haciendas y cañaverales, niega toda posibilidad de interés en el incremento productivo que se les pide para compensar el área “rescatada” por el MAT. Además peligran los semilleros de las mejores variedades de cañas y que estando en proceso de validación se ubican en algunas haciendas intervenidas.
En cuanto al impacto ambiental de la destrucción de los cañaverales, ya de desde 2007 se viene advirtiendo del incremento que producirá de los niveles del Lago de Valencia, como producto del mayor retorno de volúmenes de agua no utilizados en el riego de la caña de azúcar. De acuerdo a los especialistas, esta situación agravaría aún más el problema de las inundaciones en las urbanizaciones del Sur de Maracay y las zonas agrícolas de las costas Oriental y Occidental del Lago de Valencia.
Como ejecutor actúa el Instituto Nacional de Tierras – INTI, quién aplica el “rescate” a punta de fusil de las haciendas de caña privadas y destruye los cañaverales para otras siembras de dudoso éxito o cosecha, sin permitir la defensa legal de los propietarios afectados ante la confiscación anticonstitucional de que son víctimas.
Así en los Valles de Aragua y Carabobo avanza rápidamente el plan destructivo del MAT sobre las haciendas y cañaverales privados. La gravedad del proceder oficial es tal que desconoce por completo, la información técnica disponible de su impacto negativo sobre la producción y oferta nacional al abastecimiento de azúcar, ya bastante deficitarias para agravarlas más. También ignora el severo impacto ambiental del cambio del cultivo de la caña de azúcar por hortalizas y otros cultivos de ciclo corto.
Por eso el país debe conocer que en Aragua y Carabobo, 224 productores en 248 haciendas cosecharon en la zafra 2008-2009, 637.629 toneladas de caña que produjeron 49.552,83 TM de azúcar parta un 7,76% de rendimiento, lo que representó el 71% de la caña y del azúcar del Central El Palmar que molió 894.869,52 TM de caña de 12.148 hectáreas que produjeron 69.560 TM de azúcar. Para la zafra 2009-2010 en los Valles de Aragua y Carabobo, el panorama medido en mayo, indica una disminución de 13% del área de siembra o 1.068,66 hectáreas menos para apenas 7.326,27 ha, con 47 haciendas y 48 productores propietarios menos.
Con este panorama negativo aumenta la dependencia en importaciones de azúcar mientras que la incertidumbre sobre la permanencia o no en la actividad de los cañicultores todavía no confiscados de sus haciendas y cañaverales, niega toda posibilidad de interés en el incremento productivo que se les pide para compensar el área “rescatada” por el MAT. Además peligran los semilleros de las mejores variedades de cañas y que estando en proceso de validación se ubican en algunas haciendas intervenidas.
En cuanto al impacto ambiental de la destrucción de los cañaverales, ya de desde 2007 se viene advirtiendo del incremento que producirá de los niveles del Lago de Valencia, como producto del mayor retorno de volúmenes de agua no utilizados en el riego de la caña de azúcar. De acuerdo a los especialistas, esta situación agravaría aún más el problema de las inundaciones en las urbanizaciones del Sur de Maracay y las zonas agrícolas de las costas Oriental y Occidental del Lago de Valencia.

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