Sobre la creación de una sociedad comunista, escribió Carlos Alberto Montaner en su trabajo "Cincuenta años de revolución cubana". Para todos los venezolanos, tanto del campo como de la ciudad amenazados como estamos hoy por el Castro-comunismo disfrazado de "socialismo del siglo XXI", conocer como lo hicieron en Cuba es del mayor interés para cada quién oponerse legítimamente y detener el anticonstitucional plan que intenta acabar también en Venezuela con la propiedad privada, los derechos ciudadanos y la democracia, para instaurar un régimen dictatorial comunista. Leamos:"En octubre de 1960 se produjo la confiscación y estatización de todas las empresas medianas y grandes del país. A partir de ese momento comenzó a marcha forzada la construcción de un Estado comunista en el que el gobierno controlaba la mayor parte del aparato productivo. Casi toda la propiedad agraria fue a parar a manos del gobierno, entonces dispuesto a convertir Cuba en un emporio azucarero aún mayor de lo que entonces era. Para lograr ese objetivo creó unas comunas agrícolas que muy pronto comenzaron a mostrar sus deficiencias, con la excepción de pequeñas parcelas de tierra capaces de sustentar a algunas familias laboriosas.
En el orden comercial e industrial sucedió lo mismo. En 1959, en Cuba se fabricaban unos diez mil productos y existía un denso tejido comercial en manos privadas. El Estado confiscó todas esas empresas y decretó la industrialización forzosa del país. Cuba saltaría sobre las previsiones de Marx y construiría el comunismo sin pasar por la etapa del capitalismo desarrollado. ¿Cómo? Lo haría bajo la dirección de Fidel Castro y el Che Guevara, con el ímpetu revolucionario del hombre nuevo, movido por resortes emocionales y no por recompensas económicas.
Obviamente, todo ese voluntarismo resultó desastroso. Los líderes revolucionarios no tenían experiencia empresarial. La producción agrícola e industrial cayó en picado. Casi inmediatamente se produjo un severo desabastecimiento que obligó al gobierno a repartir libretas de racionamiento (que todavía se mantienen), mientras se desataba un grave proceso inflacionario que estremecía al país. Sin embargo, la respuesta de Fidel Castro fue incrementar la presencia del Estado en la producción, decretando en 1968 lo que llamó la "ofensiva revolucionaria", otro espasmo confiscatorio que acabó con cualquier vestigio de actividad privada, mientras ordenaba la producción de diez millones de toneladas de azúcar durante la zafra (cosecha) de 1970, mucho más de la cantidad que razonablemente el país podía cultivar, esfuerzo económico que produjo un enorme descalabro en el resto de los renglones de la producción nacional.
La consecuencia de aquellos planes improvisados, casi todos basados en la afiebrada imaginación de Fidel Castro, fue la quiebra financiera del país, una reducción sustancial de la capacidad de consumo de los cubanos y el fracaso de lo que se llamó el "idealismo revolucionario", inaugurándose a partir de 1970 una total sovietización del modelo administrativo cubano, mediante el calco de cuanto se hacía en Moscú. Lo que entonces se dijo era que terminaba la etapa del "gobierno carismático unipersonal" y se pasaba a la era del "pragmatismo institucional", guiado por el Partido, algo que, en realidad, nunca sucedió, porque Fidel mantuvo totalmente las riendas del poder.
Paradójicamente, el desastre económico provocado por la revolución no impidió que una de las principales funciones del gobierno fuera tratar de crear en todas partes regímenes similares. En América Latina prácticamente todos los países, con la excepción de México, ya fueran dictaduras o democracias, sufrieron las intervenciones militares cubanas, directa o indirectamente, y la Isla se convirtió en el santuario de guerrilleros y subversivos de todas partes del mundo, incluidos los terroristas vascos de ETA, los tupamaros uruguayos, los montoneros argentinos, los macheteros puertorriqueños, los miricos chilenos; el FMLN de El Salvador, los sandinistas nicaraguenses o los narcoterroristas de las FARC colombianas. Dentro de esa atmósfera de aventurerismo y violencia fue que, en 1967, el Che Guevara perdió la vida en Bolivia, tras haber intentado crear guerrillas en el Congo pocos años antes".
No hay comentarios.:
Publicar un comentario