viernes, 7 de enero de 2011

La volatilidad de los precios agrícolas


























Desde la FAO, el Informe de Política de este enero 2011, publicado por el Departamento de Desarrollo Económico Social, informa y recuerda que "los últimos episodios de volatilidad extrema de los precios en los mercados agrícolas mundiales presagian mayores y más frecuentes amenazas a la seguridad alimentaria mundial. Para reducir la vulnerabilidad de los países, las políticas deberían equiparlos para que puedan hacer frente a los efectos adversos de una volatilidad extrema, y mejorar el funcionamiento del mercado."

"La volatilidad describe cuánto cambia un valor a lo largo del tiempo y a qué velocidad, por ejemplo el precio de un producto básico. Aunque este concepto pueda parecer obvio, es difícil definirlo de forma precisa y objetiva. En teoría económica, la volatilidad implica dos conceptos fundamentales: variabilidad y la incertidumbre; el primero describe la variación total mientras que el segundo hace referencia a las fluctuaciones impredecibles.

Las fluctuaciones de precios son una característica habitual y un requisito necesario para el funcionamiento de los mercados competitivos. La esencia del sistema de precios consiste en que la escasez de un producto básico motiva un incremento de su precio, dando lugar al mismo tiempo a una reducción del consumo y a un aumento de la inversión. Sin embargo, la eficiencia del sistema de precios comienza a verse afectada cuando las variaciones en los precios son cada vez más inciertas y están sujetas a vaivenes extremos durante un periodo de tiempo prolongado.

Históricamente, los episodios de volatilidad extrema en los mercados de productos agrícolas han sido poco frecuentes. Estableciendo una analogía con los desastres naturales, éstos tienen poca probabilidad de ocurrir pero conllevan riesgos extremadamente elevados y costes potenciales para la sociedad. (...)

La extrema volatilidad de precios tiene un coste, ya que los actores del mercado tendrán dificultades para planificar y adaptarse a sus señales fluctuantes. A medida que los cambios impredecibles, o “shocks”, sobrepasen un tamaño crítico determinado y se mantengan a esos niveles, es probable que las medidas políticas y mecanismos de defensa tradicionales fallen.

Los episodios de volatilidad extrema –en particular los incrementos de los precios elevados e inesperados– son una amenaza importante para la seguridad alimentaria en los países en desarrollo. Su impacto es mayor en los pobres, que llegan a gastar hasta un 70 por ciento de sus ingresos en alimentos. La falta de diversificación alimentaria agrava el problema, ya que los aumentos de precios de un alimento básico no se pueden contrarrestar fácilmente con la sustitución por otros alimentos.

Con respecto a los agricultores, quienes dependen en gran medida de los productos básicos para sus medios de vida, la volatilidad extrema puede dar lugar a una notable fluctuación de sus ingresos. Ellos cuentan con pocos recursos para contrarrestarlos, tales como ahorros y seguros. El retraso entre las decisiones de producción y la producción real genera riesgos adicionales, ya que los campesinos basan su inversión y planificación en los precios previstos en el futuro."

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